Guerra comercial entre Estados Unidos y China. ¿De qué forma afecta a las industrias tecnológicas de estos países?


Más del autor
Comparte este artículo en RRSS
Share on facebook
Share on twitter
Share on linkedin

La guerra comercial entre China y Estados Unidos está arrastrando paulatinamente la actividad económica mundial a la desaceleración y los expertos apuntan a que quizás provoque una recesión. Sin duda, a ambos países les convendría terminar con esta guerra, pero también al resto de la comunidad internacional. Se espera con gran incertidumbre la nueva ronda de conversaciones prevista para los próximos 10 y 11 de octubre.

I

Introducción

Debido a la creciente escalada del conflicto, existen preguntas en torno a qué empresas tecnológicas afecta esta guerra comercial entre Estados Unidos y China. El recrudecimiento de las tensiones se agravó por los nuevos incrementos arancelarios anunciados por Estados Unidos. Todo ello se traduce en que prácticamente la totalidad de los productos que se importan de China a Estados Unidos, especialmente los tecnológicos, serán más costosos tanto para las empresas, como para los consumidores estadounidenses. El aumento de los gravámenes causó inquietud entre los inversores, además de por el desplome de los mercados internacionales.

II

¿De qué forma China y EE.UU. recrudecieron su guerra comercial con un incremento recíproco de aranceles?

Donald Trump señaló durante la cumbre del G-7 que China quería retomar las negociaciones y además, indicó que se podría llegar a un acuerdo. Sin embargo, la realidad es que la guerra comercial entre estos países continúa más de un año vigente. Los expertos señalan que la guerra entre estas dos economías va más allá de los aranceles.

Empresas como Apple, se están viendo afectadas por esta guerra de distintas formas. En caso de que Apple sufra daños, el resto de la industria tecnológica también se verá dañada directamente. Las razones por las que Apple depende su éxito en China son diversas. En primer lugar, allí se fabrica la mayoría de dispositivos y nadie puede compararse con China a la hora de crear un iPhone tanto en precio como en velocidad. 

Por otro lado, esta guerra comercial está incidiendo negativamente en las ventas de Apple en China. Durante los últimos cinco años, Apple ha aumentado su presencia en el país asiático y su facturación en este país se compara a la de Europa. De este modo, los analistas indican que Apple estaría sufriendo fluctuaciones monetarias, además de una ola de patriotismo, debido a que los consumidores chinos prefieren adquirir smartphones de firmas nacionales como Huawei.

Las tecnologías de EE.UU. están perdiendo, pero lo cierto es que China está siendo dañada. Quienes tienen negocios de electrónica, están buscando la forma de llevar la fabricación fuera.

III

Una batalla dilatada en el tiempo

Además de todo lo que hemos comentado anteriormente, los analistas indican que existen indicios para pensar que China se está atrincherando para una batalla dilatada en el tiempo. Los medios estatales no dudan en confirmar que no habrá progreso hasta que transcurran las elecciones presidenciales estadounidenses del año 2020. 

Los periodistas recuerdan que China no fue el país que empezó la guerra comercial, sino que fue Estados Unidos y otros países los que están tratando de contener a una China que no deja de expandirse.

Por otra parte, los analistas han declarado que el objetivo industrial de China se basa en recuperar el terreno perdido en algunos sectores de la economía que son fundamentales para el futuro como áreas avanzadas de aviación o de fabricación de chips y microprocesadores. Otros campos como vehículos eléctricos y baterías también formarían parte de sectores de la economía en los que convendría recuperar terreno perdido.

IV

La inteligencia artificial y las telecomunicaciones son dos sectores clave

Si nos centramos en qué dos sectores son los más destacados para Estados Unidos y China para ser líderes mundiales, debemos mencionar la inteligencia artificial y las telecomunicaciones. Expertos en el ámbito de las telecomunicaciones, señalan que los informes destacan que las luchas por el poder geopolítico, las políticas proteccionistas y las preocupaciones de seguridad nacional, están impulsando la carrera hacia el 5G.

Parece que China tiene la ambición por no querer copiar lo que hacen otros países, sino que persigue ser un país autosuficiente a la par que innovador. Lo cierto es que se indica que cuantas más prohibiciones y aranceles se impongan, mayor será la motivación para serlo creando artículos difíciles que requieran de mucho tiempo para poder perfeccionar como por ejemplo los chips para el 5G. Asimismo, destacan que debido a la guerra comercial entre ambos países, todos perdemos con ello, puesto que se cierran las fronteras hacia el acceso a los investigadores chinos y ellos a los occidentales.

V

Conclusiones

Tanto Xi Jinping como Donald Trump tomaron la decisión de no ceder en las negociaciones, pero la realidad es que la guerra comercial no ha ido en la dirección que Trump esperaba. Por ejemplo, las compañías estadounidenses fueron expulsadas del mercado doméstico chino. A corto plazo, los expertos señalan que la economía China se verá muy afectada por el hecho de reducir sus exportaciones. Sin embargo, una gran cantidad de compañías estadounidenses dependen de China en cuanto a cadenas de distribución e infraestructura, por lo que a largo plazo también se vería perjudicada. 

El sentido de interdependencia entre las economías globales, hace que ninguna de ellas se beneficie a la hora de hablar de una guerra comercial entre China y Estados Unidos. Lo cierto es que los consumidores globales son quienes sufrirán realmente las consecuencias de la guerra entre ambos países.

Síguenos en

Linkedin

Síguenos en

Linkedin

¿Quieres estar al día de las últimas noticias del derecho internacional privado? Síguenos en Linkedin.