Ante el convencimiento por parte de la comunidad internacional de que la sanción penal no es suficiente para controlar los efectos de las actividades delictivas, y dada la magnitud del fenómeno y los perniciosos efectos que ésta produce para la sociedad, se ha establecido un régimen jurídico dedicado a prevenir el blanqueo de capitales. La nueva normativa de prevención y blanqueo de capitales emanada por el legislador, tanto comunitario como nacional, es fuente de nuevas obligaciones para la empresa, las cuales se examinan en el presente artículo.