La Unión Europea empezará una investigación antimonopolio contra el gigante Amazon

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La Unión Europea abrió el mes pasado una investigación antimonopolio formal contra Amazon por la recopilación de datos sobre ventas en su plataforma online y el tratamiento que hace de ellos. Mediante la apertura de estas diligencias, la Unión persigue determinar si la compañía de Jeff Bezos ha empleado los datos comerciales obtenidos de sus ventas para granjearse ventajas comerciales sobre competencia más pequeña en su propio Marketplace.

I

La UE investigará a Amazon sobre el uso de datos para obtener ventajas comerciales

Según la Comisión de Competencia de la UE, el órgano que ha abierto la investigación, se busca esclarecer si la compañía está utilizando los datos de ventas en su plataforma electrónica para obtener ventajas sobre los minoristas de su Marketplace. La Comisión se encargará de analizar los acuerdos que Amazon ha suscrito con los vendedores en dicha plataforma y, además, se encargará de revisar la forma en que utiliza los datos para escoger qué minoristas vincular con el uso del “Buy Box” en su sitio.

Según la Comisionada de Competencia de la UE, Margrethe Vestager: “Necesitamos garantizar que las grandes plataformas en línea no eliminen estos beneficios a través de un comportamiento anticompetitivo. Por lo tanto, he decidido echar un vistazo muy de cerca a las prácticas comerciales de Amazon y su doble función como mercado y minorista, para evaluar el cumplimiento de las normas de competencia de la UE”. Amazon ha respondido que cooperará totalmente con la investigación, según recogió Reuters.

II

La Comisión investigará los acuerdos estándar entre Amazon y sus vendedores

Amazon tiene una doble función como plataforma: por un lado se encarga de la venta de productos en su sitio web como minorista y, por otro, se encarga de proporcionar un canal a través del cual vendedores independientes puedan vender sus productos directamente a los consumidores.

Al proporcionar un mercado para vendedores independientes, Amazon recopila de forma continuada los datos que desprende la actividad de la plataforma. Sobre la base de la investigación preliminar de la Comisión Europea, iniciada en septiembre de 2018, Amazon parece que está usando información sensible y competitiva acerca de los vendedores del mercado, productos y transacciones.

La Comisión se centrará en la actividad de Amazon como minorista, tratando de averiguar su influencia sobre la competencia mientras investiga las condiciones generales que rigen las relaciones entre Amazon y vendedores, contrastando el proceder efectivo de la compañía en el tratamiento de datos comerciales con los parámetros comunitarios a cuya observancia ineludiblemente sujeta. Del mismo modo, la Comisión investigará la selección de “caja de compras” en los resultados de búsqueda de Amazon para averiguar si los clientes añaden a sus carritos de compra artículos de un minorista en concreto en vez de productos de otros vendedores.


Eso significa que la misma empresa ejerce a la vez como jugador y como árbitro, compitiendo con otros que dependen de la plataforma, pero al mismo tiempo fijando las reglas que rigen esa competición.

En septiembre de 2018 los reguladores de la UE anunciaron que se estaban realizando diferentes análisis en las prácticas de recopilación de datos de Amazon. En ese momento, Vestager destacó lo siguiente: “Porque si tú, como Amazon, recabas los datos de los pequeños vendedores a los que alojas -lo que por supuesto puede ser perfectamente legítimo porque así mejoras tu servicio a estos comerciantes-, ¿usas también estos datos para hacer tus propios cálculos de cuál será el siguiente producto que triunfe, qué es lo que la gente quiere, qué tipo de ofertas les gusta recibir, qué les hace comprar cosas?”

Sin embargo, Amazon está de suerte, ya que esta podría ser la última investigación del estilo que podría sufrir. Ello responde a que Vestager ha prestado servicio como Comisionada de Competencia en la Comisión Europea durante los últimos 5 años y su mandato terminará en octubre de 2019. Sin duda, una mujer que ha destacado por multar a casi todos los gigantes tecnológicos, entre los que se hallan Facebook, Google o Qualcomm. Apple también fue sancionada, pagando 15,4 millones de dólares en impuestos.

III

Conclusiones

Con todo, Europa no es el único lugar que está preocupado por las actuaciones de las compañías tecnológicas-con casos ya tratados como los de Google o Sony Electronics-.El legislador estadounidense ha pedido explicaciones a Amazon, Facebook y Google por sus tácticas anticompetitivas, y la Comisión Federal de Comercio se está preparando para multar a Facebook con cerca de 5.000 millones de dólares por un mal manejo de los datos de sus usuarios. Además, el Departamento de Justicia podría iniciar una investigación antimonopolio contra Google por una supuesta y sospechosa colaboración con el Gobierno chino.

En definitiva, es una realidad incontestable que los gigantes tecnológicos en tanto que actores internacionales no estatales ostentan en la actualidad un poder que no halla parangón en la Historia. Este fenómeno, que por lo demás tiene lugar en la sede de promotores y diseñadores de la realidad globalizada e interconectada vigente, supone un pulso para los medios de control de que disponen las autoridades formales del Estado y de organizaciones supranacionales como la Unión Europea en orden a garantizar unas condiciones de competitividad ajustadas a los estándares comunitarios. Una situación que, sin lugar a dudas, obliga a las instituciones a tomar medidas tanto más creativas cuanto más compleja es la realidad a que se enfrentan.

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