China: líder en innovación a nivel global

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I

Introducción

Actualmente, China se ha convertido en un referente en innovación. En los últimos años, hemos observado cómo el Gobierno chino ha implementado ciertas políticas públicas dirigidas a construir una economía innovadora. De esta manera, China ha conseguido gran cantidad de éxitos en el campo de la tecnología y la innovación, lo que ha asombrado tanto a gobiernos, como a empresa a nivel mundial. Así lo demuestra el Índice de Innovación Global (GII), una clasificación de las economías a nivel mundial fundamentada en la capacidad de innovación. 

Tomando como referencia el GII, encontramos cómo China sigue en ascenso, pasando a la 14ª posición, desde la 17ª que ocupaba en el año 2018. Así, se postula como uno de los países líderes en cuanto a innovación, contribuyendo al 24% de los gastos mundiales en I+D en el año 2017 y el 44% de todas las solicitudes de patentes.

II

Las razones que explican el avance hacia un nuevo modelo económico

La innovación es uno de los procesos que permiten generar nuevos conocimientos e ideas. La capacidad de una economía para poder innovar depende de distintos factores, entre ellos el compromiso existente con la investigación y el desarrollo, así como la eficacia de las instituciones gubernamentales y la calidad de la fuerza de trabajo. A medida que el gigante asiático persigue reforzar su economía, sus puntos fuertes y débiles en innovación formarán su competitividad económica a largo plazo y a sus perspectivas de liderazgo global.

Los factores que han posibilitado que el Gobierno chino avance hacia un modelo económico que se sustente en la tecnología y la innovación son relevantes. En el año 2014, la economía empezó a experimentar una ralentización que reflejaba la incapacidad de poder mantener el rimo de crecimiento en base a la acumulación de factores productivos, capital y trabajo.

Los indicadores que son comúnmente más habituales para poder evaluar la innovación de un país afirman que existe un aumento de la ciencia y la innovación en China. Su inversión en I+D en volumen de 279.000 millones de dólares en 2019 le convirtió en la segunda mayor del mundo. Asimismo, China es el país que más patentes requiere, con 1,3 millones de dólares en 2016. Por otro lado, sus exportaciones en alta tecnología componen el 25% de sus ventas al exterior, nueve puntos por encima de la Eurozona.

El GII también refleja que China ha continuado siendo la única economía de ingresos medios entre las 30 primeras y se sitúa en el primer lugar en cuanto a calidad de la innovación entre las economías de ingresos medios por séptimo año consecutivo. Además de ello, de las 100 agrupaciones principales de ciencia y tecnología, China ha acumulado 18 de ellas. En cuanto a calidad de las publicaciones científicas, se encuentra por encima de la media del grupo de altos ingresos.

III

¿Cuáles son los puntos fuertes de China en cuanto a innovación?

A lo largo de los años en que China ha experimentado el crecimiento económico, han permitido que invierta en esferas clave que impulsan tanto a la innovación, como a la investigación y al desarrollo. Las inversiones han mejorado la posición de China en el GII y además, han posibilitado que compita con economías avanzadas como las de Suecia o las de Estados Unidos.

El I+D es la base de la innovación. Se apoya en el desarrollo de nuevos productos y servicios que permiten impulsar la productividad. Los últimos decenios han hecho que China dé más prioridad tanto al desarrollo como a la investigación y además, el gasto como porcentaje del PIB ha pasado del 0,72% en el año 1991 al 2,13% en el año 2017.

Los avances de China en I+D han posibilitado que China mejore su posición en el GII donde se encuentra en el noveno lugar a nivel mundial en cuanto a sofisticación empresarial. Una gran parte de la utilización de I+D en el gigante asiático se dirige hacia las aplicaciones comerciales, lo que ha provocado que la educación superior haga una parte menor de la I+D en China que en otros lugares. Entre los años 2008 y 2017, un promedio del 7,5% de la I+D en China se hizo en universidades y academias.

IV

Conclusiones

El nacimiento de China como potencia innovadora es evidente y ha conseguido grandes avances en tecnología y en ciencia, posicionándose cono un referente en determinados ámbitos. A pesar de ello, a China le quedan aún desafíos que afrontar para así consolidarse como una potencia innovadora para las siguientes décadas.

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